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Una historia terapéutica

Una joven llamada Janet vino por una consulta. Su problema era que durante los dos últimos meses su cuerpo “había entrado en huelga”. Comenzó a “olvidarse” de cómo respirar, sobre todo por las noches. De repente ya no podía respirar y eso le producía una sensación de pánico terrible. Su corazón comenzaba a latir alocadamente, y le tenía miedo de morirse de un ataque al corazón o de sofocarse en ese preciso instante.  

Hablamos con Janet sobre su vida en general y sobre qué había sucedido durante los  últimos meses. Al principio parecía que todo estaba muy bien. Janet nos contó que estaba estudiando y trabajando, y que estaba con un hombre que ama. Luego, después de un silencio, incluyó alguna otra información: su amado había estado casado durante mucho tiempo. Tiene un hijo adulto y una hija, Él es 20 años mayor que ella. “Pero por mí está bien” – Janet agregó rápidamente.

También supimos que dos meses atrás Janet le había preguntado a su hombre acerca de su futuro y de tener un hijo. Ella tenía 27 y estaba decidida a aclarar las cosas – si no armaban una familia ahora, ¿entonces cuándo? Su hombre señaló firmemente – que no iban a formar una familia (que él ya tenía una), y que no tendrían hijos (que él ya tenía dos, y que se había cansado de “jugar estos juegos”), y que – estaban bien con cómo estaban las cosas en general, ¿o no?

Janet asintió. Era cierto. Un certificado de matrimonio es algo que solo les importa a las mujeres estúpidas, y ella no es así, ella es moderna. Y niños… ella no quiere tenerlos… Hay mucha gente que no tiene hijos… Por qué hablar de todo eso – si todo está bien, ¿no? Ella tomó esa decisión conscientemente porque ama a su hombre. Y él la ama a ella, ella está segura de eso… Y luego comenzó a tener ataques de pánico. 

Hablamos durante un largo tiempo acerca de lo que Janet quería para su vida, para su futuro, y qué necesitaba de su hombre. Casi en un susurro Janet admitió que seguía queriendo casarse… y que quería tener un bebé. 

Nuestra psiquis es una cosa muy interesante. Nos protege de las cosas que no podemos soportar. Por ejemplo, en este caso, Janet ha estado resistiendo el hecho de que tiene que aceptar las reglas del juego o comenzar a pensar en su vida de otra forma, sin este hombre. En lo superficial – ella estaba de acuerdo con él. Pero sus deseos y necesidades internos no la dejaban de perseguir.  

Y entonces aparecieron los síntomas como un poderoso desvío. Era un truco de su psiquis: no puedes resolver este conflicto interno – ¡olvídalo! Ahora Janet no tiene que resolver el problema de incertidumbre en su relación, no tiene que pensar en el hecho de que la relación no está yendo a ninguna parte, en que es una calle sin salida. Su cuerpo le está diciendo: “¡Espera un segundo! ¡Estos son problemas reales! No puedes respirar, la muerte está a la vuelta de la esquina – ¿de qué niños hablas?”

Y su cuerpo lo hizo para que no tenga tiempo de pensar en su vida personal Ahora consulta doctores que no encuentran ningún problema en ella, y la enviaron a ver a un psicoanalista… 

Esta historia no termina bien, al menos hasta ahora. Pero es una historia real. Con la ayuda de un psicólogo, Janet se dio cuenta de su conflicto interno y se volvió más consciente de los poderos destructivos. Pero… no volvió a su siguiente sesión de terapia. Llamó a su psicólogo y le dijo que para seguir yendo debería dejar a su hombre, y que ella… no podía hacer eso. Por lo tanto, dejaría de ir a terapia. Esa era su elección.  

Pero hay esperanza en que al entender qué sucede Janet no permanecerá en esa relación por demasiado tiempo. 

Anne es alta, hermosa y muy inteligente. Ha tenido una relación con Trevor, quien durante 6 años no le ha dado ninguna claridad sobre su relación. Había veces que él le decía que el matrimonio no era para él – él es una alma libre que no quiere verse atado en formalidades. Pero cuando Anne decidía terminar la relación, él hacía un giro complete y le decía que no podía vivir sin ella, y que la ve como la madre de sus hijos. ¡En este momento, Anne dejaba de empacar sus cosas porque realmente quería tener hijos! Pero anda cambiaba. En su cumpleaños número 34, Anne decidió ver a un psicólogo. Lo que ella dijo fue “Quiero dejarlo pero él no me lo permite”.

Hablamos acerca del hecho de que nadie puede “retenernos en una relación”, solo nosotros podemos “quedarnos en un lugar”. Hablamos de qué es lo que la hace permanecer en esa relación – qué felicidad e inspiración le producen a ella (llegamos a la conclusión de que en los últimos 3 años – no fue absolutamente nada). Entendimos que Trevor está constantemente “alimentando” las dudas personas de Anne, diciéndole que no es tan hermosa y no puede hacer muchas cosas por su cuenta, y que él es el único que estaría con ella. Ellos no vivían juntos. Él la visitaba cada tanto, pero también veía a otras mujeres y no intentaba esconderlo.  

Por la mañana Anne tiene que ir al trabajo. ¡Su tren sale a las 4:30 AM! Trevor se quedaba a dormir, se dormía rápidamente y no la dejaba encender las luces. Tenía que maquillarse usando la luz de su celular…  

Tuvimos 10 sesiones de terapia. Hablamos acerca de los deseos de Anne. Sobre cosas que a ella le gustan y que quiere de la vida. Sobre otros hombres que no estaban en su vida porque el fantasma de Trevor ocupa todo el espacio que había. Hablamos acerca de su familia, de por qué sus padres no tomaban en cuenta sus sentimientos, de la misma forma que ahora lo hace ella con ella misma… Y hablamos acerca del hecho de que Trevor se beneficia de destruir su autoestima para mantenerla atada a él. 

Luego de un mes, Anne nos contó que salió a un club con sus amigas, quienes ya habían perdido toda esperanza en ella. Allí se encontró con un Viejo conocido, Keith, a quien conocía muy bien. Y… él comenzó a llamarla bastante seguido.  

Luego de un tiempo, durante una sesión de terapia, Anne dijo que por primera vez en muchos años se sentía como una mujer. Comenzó clases de baile y a trabajar para conseguir su segundo grado universitario. (Trevor siempre le decía que no había necesidad, que fallaría porque era muy vieja). Dos meses después, Anne cortó con Trevor. No le dejó volver a entrar a su departamento ni a su vida.

  • Estas son dos historias diferentes. Y dos elecciones diferentes. 

En ambas historias, trabajar con un psicólogo ayudó a las mujeres a darse cuenta de cosas importantes. Pero Anne fue más valiente que Janet y, con la ayuda de un especialista, pudo cambiar su vida. Ahora Anne está casada con Keith. Invitó a su terapeuta a la boda.

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